250.000 plantas para recuperar la laguna de El Hito

En el mes de noviembre ha dado comienzo la campaña de revegetación del proyecto LIFE EL HITO, que contempla la restauración de los albardinales y las estepas salinas de la laguna de El Hito (Cuenca) a través de la colocación de 250.000 plantas autóctonas de alto valor ecológico. Impulsado por Fundación Global Nature, con el apoyo de la Unión Europea, la Diputación de Cuenca y Aramco Europe, se van a intervenir cerca de 40 hectáreas de terreno a orillas de este humedal estacional de gran importancia para la protección de las aves acuáticas, integrado en la Red Natura 2000 e incluido en la Lista Ramsar de la Unesco.

Con las labores de restauración de la flora de la laguna se prevé duplicar el área de las estepas salinas de El Hito, pasando de 33,47 ha a casi 74 ha. Estas plantas nativas son perennes, herbáceas o leñosas y están completamente adaptadas a las características extremas de los suelos típicos de los hábitats salinos. 

Devolver la laguna a su estado original

La campaña de restauración, cuyo periodo de ejecución va de noviembre de 2022 a febrero de 2023, destaca por la plantación de albardines (Lygeum spartum) en zonas prioritarias de gran potencial para ser recuperadas. Esta especie juega un papel esencial en el espacio natural de la laguna de El Hito, ya que forma una banda perimetral que protege la cubeta de la erosión del agua y el viento. “Los informes preliminares realizados hasta la fecha indican que la laguna sufre un intenso proceso de colmatación provocado por el arrastre de una gran cantidad de sedimentos agrícolas. La zona de albardinar actúa como una barrera natural que evita la llegada de tierra y material orgánico a la laguna”, señala Santos Cirujano Bracamonte, experto en botánica y patrono de la Fundación Global Nature.  

El objetivo de la campaña de revegetación es reforzar los hábitats prioritarios de la laguna de El Hito, con la intención de devolver la cubeta al estado natural que presentaba en la década de los 50. “Estas comunidades vegetales se fueron eliminando durante el último siglo para su transformación en campos de cultivo. No en vano, se trata de zonas que no sufren encharcamientos notables y son aptas para la labranza, aunque poco productivas debido a su alto contenido en sal”, indica Santos Cirujano

– patrocinadores –

Noticias destacadas

– patrocinadores –

Ir arriba