El Salón Rico del Palacio Ducal de Cogolludo fue el escenario de la Asamblea General del Grupo de Desarrollo Rural ADEL Sierra Norte, donde se aprobó por unanimidad las cuentas anuales de 2025, el presupuesto de 2026 y la memoria de actividades. Este encuentro se enmarca en una estrategia que pone a las personas en el centro del desarrollo rural.
Durante la asamblea, la presidenta de ADEL, María Jesús Merino, anunció que la despoblación en la Sierra Norte de Guadalajara ha sido contenida, mostrando un incremento del 8% en la población desde 2020. Señaló que este crecimiento es fruto del esfuerzo conjunto de alcaldes, concejales, empresarios y vecinos, respaldado por las iniciativas de ADEL que fomentan el arraigo y mejoran el acceso a la vivienda.
Además, se anunció que el próximo 9 de julio, ADEL Sierra Norte recibirá el Premio a la Responsabilidad Social Demográfica otorgado por el Gobierno de Castilla-La Mancha. El galardón reconoce el éxito del Plan Arraigo, que busca atraer nuevos residentes y facilitar su establecimiento en la región. Merino destacó que este premio refleja un modelo de desarrollo rural que genera oportunidades reales para la población.
A lo largo de 2025, ADEL invirtió más de 1,12 millones de euros en la comarca, destinando más de 755.000 euros a ayudas que apoyaron el emprendimiento, la rehabilitación de viviendas, la mejora de infraestructuras y proyectos de energías renovables. También se enfocaron en la conservación del patrimonio local y proyectos como «Descubre y Saborea” y «Conecta tu Comarca», que integran aspectos culturales, gastronómicos y educativos en el desarrollo rural.
Se exhortó a los ayuntamientos y beneficiarios a acelerar la ejecución de proyectos para asegurar que ningún euro europeo deje de llegar a la Sierra Norte. Por último, se anunció la participación de ADEL en un encuentro nacional en Sigüenza, donde se discutirán los fondos Leader y la creación de un Estatuto del Pequeño Municipio.
La asamblea concluyó con un mensaje esperanzador: la Sierra Norte se encamina hacia un modelo de desarrollo sostenible, donde la colaboración y el fomento del arraigo son esenciales para ofrecer un futuro prometedor a sus habitantes.








