La Diputación de Albacete ha participado activamente en la celebración de una nueva edición de la Gastro Experiencia Culinaria, un recorrido que combina la riqueza patrimonial de la ciudad con propuestas gastronómicas tradicionales de Castilla-La Mancha. La actividad, celebrada este domingo en la capital albaceteña, contó con la colaboración de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Albacete (APEHT).
Uno de los aspectos destacados de esta iniciativa fue la cesión del Chalé Fontecha por parte de la Diputación para una de las seis paradas del recorrido. La diputada provincial de Turismo, Raquel Ruiz, asistió en representación de la institución y enfatizó la importancia de este tipo de eventos para dar a conocer el patrimonio de la ciudad desde otra perspectiva. «Abrir el Chalé Fontecha a una experiencia como esta es una forma de acercar nuestro patrimonio a la ciudadanía y de ponerlo en diálogo con el talento de quienes trabajan en la gastronomía; son dos grandes motivos para conocer Albacete y para volver», afirmó Ruiz.
El itinerario incluyó distintas paradas que ofrecieron degustaciones que iban desde sabores salados hasta dulces típicos. En el Museo Provincial de Albacete, la empresa Los Morunos, de La Roda, presentó un tocinillo de cielo de jamón y gazpacho de melón; en el Archivo Histórico Provincial, El Mirador de La Mancha, de Villarrubia de los Ojos, ofreció una gilda manchega con perdiz escabechada y crema de judías pinesas; y en el Instituto Histórico Bachiller Sabuco, se pudo degustar una menestra de setas, crema de calabaza y orza de La Martina, de Tarancón.
La visita al Chalé Fontecha destacó por la elaboración de una propuesta de La Duquesa, de Guadalajara, que preparó humus con asadillo y buñuelo de bacalao con miel alcarreña. Otra de las paradas, en la Casa Perona, contó con La Ermitaña de Toledo, que presentó una focaccia de venado con tomates cherry, queso feta y tomillo. La experiencia culminó en el Casino Primitivo, donde se degustaron dulces representativos de las provincias de Castilla-La Mancha, entre ellos, cremoso manchego, rosquillas de Ciudad Real, alajú de Cuenca, bizcocho borracho de Guadalajara y mazapán de Toledo.
El evento también sirvió para promover el maridaje con productos locales, contando con la participación de viñedos y cervecerías de la región, como Bodegas Illana, Ojos del Guadiana, Bodegas Altolandon, Finca Río Negro y La Sagra, que acompañaron las degustaciones en varios puntos del recorrido.
Raquel Ruiz valoró positivamente la implicación de todos los profesionales y establecimientos participantes, resaltando que «detrás de cada propuesta hay profesionales que conocen nuestros productos, los trabajan y encuentran nuevas maneras de presentarlos; apoyarles es también apoyar la imagen de nuestra tierra y las oportunidades que puede generar el turismo». La iniciativa, que tuvo como primera sede la ciudad de Albacete, continuará su recorrido por las otras cuatro capitales de provincia de Castilla-La Mancha, buscando fortalecer la promoción del patrimonio cultural unido a la gastronomía regional.








