La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha puesto en marcha el proceso administrativo para autorizar una macroplanta de biometano prevista a apenas 3,3 kilómetros de Huelves, un pequeño municipio de la provincia de Cuenca que cuenta con solo 105 habitantes.
De acuerdo con la documentación del proyecto, la instalación trataría unas 233.000 toneladas anuales de residuos procedentes del sector agroalimentario, entre los que se incluyen cadáveres de animales, gallinaza, estiércoles, purines, restos agrícolas y lodos de depuradora. Esta cifra equivale a cerca de 900 toneladas diarias de desechos. La parcela seleccionada para su ubicación se encuentra a unos 300 metros del río Riansares, y su cercanía también podría afectar a otros municipios del entorno como Paredes, situado a 7 kilómetros, Tarancón, a 6,1 kilómetros, y Uclés, a 7,9 kilómetros.
El proyecto está promovido por la empresa LINURGUS S.L., perteneciente al grupo ID Energy Group, cuya sede central se encuentra en Ciudad Real. Este grupo empresarial tramita actualmente otros diez proyectos similares en distintos puntos de Castilla-La Mancha.

El Ayuntamiento de Huelves emitió en noviembre de 2024 el informe favorable de Compatibilidad urbanística pero no ha dado a conocer el proyecto a sus vecinos y vecinas ni a empresas cercanas directamente afectadas. En cuanto a la tramitación ambiental, el proyecto no ha pasado a exposición pública y presentación de alegaciones todavía.
Tránsito de camiones
El proyecto estima que serán necesarios 73 camiones por día por la entrada de residuos y salida del digestato y fase líquida de los subproductos resultantes de la macroplanta de tratamiento de residuos. Sin embargo, los cálculos realizados por Pueblos Vivos Cuenca aplicando los ratios técnicos habituales en base a la cantidad de residuos recibidos (233.000 toneladas al año) y a la cantidad de digestato resultante (220.494 toneladas anuales entre sólido y líquido) da un resultado de 138 de camiones por día, mucho mayor de lo estimado en el proyecto.
Esto representará un fuerte incremento de la intensidad media diaria de vehículos pesados en la CM-200 y en la A-40, que además lleva aparejada la emisión de gases y ruidos por dicho incremento del tráfico de vehículos pesados.
Además, Pueblos Vivos Cuenca advierte de la dificultad de repartir las 220.000 toneladas de digestato que resultan del proceso de biodigestión. Según el censo agrario Huelves sólo tiene 1.740 hectáreas cultivables que si se llenaran todas de digestato tocarían a 126 toneladas por hectárea.
Empresas y parajes del entorno con afectación
La parcela elegida para la ubicación de la macroplanta de biogás ocupa más de 74 hectáreas. Tal y como recoge el proyecto, dentro del área de influencia de la macroplanta se encuentran el complejo enoturístico Bodegas Finca La Estacada en Tarancón a tan sólo 1,3 km y la Sociedad Cooperativa apicultores de la Alcarria conquense a 3,4 km.
Precisamente, en la última edición de la feria internacional de turismo FITUR se promocionó la Ruta del Vino de la D.O. Uclés como uno de los principales atractivos turísticos de la comarca. Para Pueblos Vivos Cuenca las macroplantas de biogás proyectadas en la comarca entran en clara contradicción con un modelo turístico sostenible y con la protección del entorno rural y paisajístico.
Además, el paraje de la Ermita de la Virgen de Riánsares en Tarancón (a 1,8 km) y el Castillo de Acuña en Huelves (a 3,8 km) son lugares de especial interés turístico y vecinal que quedan muy cerca de la ubicación de la instalación. La parcela se encuentra dentro de zona de dispersión del Águila perdicera, así como en una región de densidad de aves esteparias, tal y como se indica en el proyecto.

En tramitación otros proyectos en la comarca con rechazo de la ciudadanía
En la zona hay proyectadas otras cuatro macroplantas de biogás más: dos en Tarancón y otras dos en Campos del Paraíso. Precisamente en este último municipio se va a celebrar una sesión informativa el próximo sábado 14 de febrero.
El colectivo vecinal Pueblos Vivos Cuenca señala el tamaño como uno de los inconvenientes de este tipo de proyectos: “Las plantas que se están proyectando en Castilla-La-Mancha y en el resto de España son enormes, porque así son más rentables para los promotores. Requieren un aporte constante y muy elevado de residuos para su procesamiento, por lo que los residuos cercanos no son suficientes y los traen de mucho más lejos”.
Según el último Inventario de residuos de la Junta de Castilla-La Mancha, Huelves solo genera residuos de paja (3.796 toneladas al año) y de restos poda (200), por lo que es evidente que el resto de toneladas hasta llegar a las 233.000 vendrán de mucho más lejos.
La asociación vecinal advierte: “No hay tantos residuos en la comarca para abastecer todas las macroplantas de biogás que se están tramitando. Sabemos que la construcción de estas instalaciones justificará posteriormente la construcción de nuevas macrogranjas. Nos oponemos a este modelo industrial de producción a gran escala contaminante y agresivo con el medio rural y la vida de nuestros pueblos”, afirman, por ser conocedores de otras comarcas de España que sufren este problema.
Además, añaden: “Uno de los efectos para la población de los pueblos cercanos es el riesgo de malos olores derivados de transportar y almacenar miles de toneladas de materia orgánica. Y de emisiones de gases perniciosos para la salud cuando hay escapes y malfuncionamiento, como el ácido sulfhídrico (H2S). Este gas huele a huevos podridos y tiene un elevado componente de toxicidad. Las fugas y derrames de materia tóxica pueden contaminar el entorno, los arroyos, los ríos y los acuíferos en los que se asienta la instalación”.
Un caso que se ha conocido recientemente es el del municipio de Casasbuenas (Toledo) donde el alcalde y numerosos vecinos han denunciado olores nauseabundos y afecciones en el sistema respiratorio por las emisiones de la macroplanta de biogás que se ha puesto en marcha en el municipio limítrofe de Noez.
Fuente: Pueblos Vivos Cuenca








