El secretario general de UPA Castilla-La Mancha, Julián Morcillo, se prepara para recibir un nuevo mandato que le será confiado este miércoles en el marco del VIII Congreso regional de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos. Morcillo ha expresado que afronta esta responsabilidad con «mucha responsabilidad» y «cierto vértigo», destacando la gran expectativa que existe por parte de los agricultores y ganaderos en un contexto complicado para el sector.
Durante una rueda de prensa en la que estuvo acompañado por Cristobal Cano, secretario general de UPA federal, y Julián Martínez Lizán, consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Morcillo subrayó que existen muchos retos por delante para la Unión Europea. En este sentido, mencionó que la situación geopolítica ha cambiado drásticamente tras las decisiones de Donald Trump, lo que obliga a la UE a reinventarse con urgencia, y UPA deberá estar atenta para garantizar que la agricultura y la ganadería mantengan su estatus estratégico.
Uno de los desafíos más inmediatos es la nueva reforma de la Política Agraria Común (PAC), en la que Morcillo considera que UPA debe «ser valiente» para promover un modelo más justo, menos burocrático y que refuerce a las explotaciones que enfrentan más dificultades. Hizo hincapié en la importancia de defender el modelo de explotación familiar, que a su juicio es el que representa a la mayoría de los agricultores y ganaderos de la región.
También abordó la necesidad de revisar los planes de cuenca y de afrontar el cambio climático. A pesar de las lluvias recientes que han beneficiado los cultivos y recuperado acuíferos, Morcillo advirtió sobre el impacto de la sequía en muchos cultivos de secano, demandando soluciones para estas explotaciones y mecanismos de gestión de crisis a nivel europeo.
Cristobal Cano, por su parte, resaltó la importancia de Castilla-La Mancha como un «territorio fundamental» para el sector agrario del país y para UPA en particular, destacando la buena salud de la organización en la región. Cano afirmó que UPA ha demostrado ser una herramienta efectiva para abordar las preocupaciones y reivindicaciones del sector en sus 40 años de historia, a la vez que reconoció que, aunque la situación es compleja, los agricultores y ganaderos gozan actualmente de mejores condiciones que hace un año.
En cuanto a las negociaciones con el Gobierno central, resaltó que muchas de las reivindicaciones se han traducido en mejoras concretas, como una reducción de la burocracia en la PAC y la implementación de nuevos regímenes de trabajo. Además, comentó sobre la creación de un banco de ideas que permitirá compartir y aplicar buenas prácticas entre territorios.
Finalmente, Julián Martínez Lizán, consejero de Agricultura, agradeció el compromiso de UPA en la defensa de los intereses del sector primario en Castilla-La Mancha, destacando la labor «encomiable» de las organizaciones profesionales agrarias. Expresó su deseo de que del congreso salga una ejecutiva fuerte que represente a la región y responda a las necesidades de los agricultores y ganaderos en el futuro.