El Ayuntamiento de Pastrana ha conmemorado este 20 de enero la festividad de San Sebastián, patrón de la localidad. La celebración, marcada por la sencillez y el respeto, honra una tradición que se remonta a más de tres siglos. Este año, ciertos actos fueron suprimidos, como la diana floreada y el vermú tradicional, en señal de duelo por las víctimas del reciente accidente ferroviario de Adamuz.
La jornada comenzó con un respetuoso minuto de silencio en el atrio de la Colegiata de Pastrana, donde vecinos y visitantes se congregaron para recordar a los afectados por la tragedia. Luego, a las 12:30 horas, se llevó a cabo una misa solemne oficiada por el párroco Emilio Esteban y concelebrada por Luis Herranz. Numerosos fieles acudieron al acto litúrgico que fue amenizado por el coro parroquial.
Tras la misa, la imagen de San Sebastián procesionó por las calles del casco histórico, recorriendo su tradicional itinerario en torno a la Plaza de la Hora. La participación de vecinos y devotos subrayó la importancia de esta procesión como un elemento vital de la identidad cultural de Pastrana.
La corporación local, encabezada por el alcalde Carlos Largo, también asistió al evento junto a representantes de localidades vecinas que quisieron rendir homenaje al patrón. La atmósfera de duelo por el accidente ferroviario llevó asimismo a la cancelación del vermú, manteniendo un tono de solemnidad durante el día.
La devoción a San Sebastián tiene profundas raíces en la villa, siendo reconocido formalmente como patrón desde 1724. A lo largo de los años, la festividad ha visto la creación de diversas manifestaciones y hermandades, como la Sociedad de Socorros Mutuos, activa hasta el siglo XX.
Aunque este año la celebración fue más austera, la esencia de la festividad, que combina religiosidad y unidad comunitaria, sigue viva. Pastrana se prepara ahora para continuar con el ciclo festivo de enero, que incluirá actividades gastronómicas, como el disfrute de migas y gachas en la Plaza de la Hora, seguido por la fiesta de los Quintos 2026, un evento que refleja el espíritu comunitario que caracteriza estas celebraciones.








